27 de febrero de 2016

Hallazgos del tiempo


Conocí El Mercado de Villa La Angostura el año pasado y me encantó. Cada rincón tiene un encanto distinto, de día y de noche.
Esa vez, comimos unas hamburguesas riquísimas en El Cruce. Con la luna bien alta y el clima ideal para una noche de verano, nos instalamos en una mesita afuera.
En estas vacaciones quise volver. Pero, esta vez, con cámara en mano, para llevarme en imágenes pedacitos de este paseo que dicen que está encantado.
Todo se hizo con materiales de descarte, con hallazgos comprados en casas de demolición de la provincia de Buenos Aires, que esperaron en Tigre para viajar en camiones hasta la Patagonia: maderas –que esconden colores de todos los tiempos-, chapas, rejas, aberturas, adoquines y hasta un aljibe que te lleva a imaginar una historia detrás.
Es como viajar un poquito en el tiempo. Porque el ritmo, definitivamente, es otro. Rodeado de montañas y verdes de distintas tonalidades, me llevó a recorrerlo con calma, a detenerme en cada detalle, sin mirar el reloj. Porque hasta sus puertas guardan mensajes que vale la pena recordar.
Porque además de su divina arquitectura, El Mercado invita a disfrutarlo de muchas maneras y a toda hora: no sólo se puede comer rico al mediodía y a la noche, también tiene una casa de té con delicias caseras, una heladería artesanal, un pub para escuchar buena música cuando cae el sol, locales de ropa y deco, y hasta juegos divertidísimos, como paintball, bungee saltarín y pista de patinaje sobre hielo.
Yo me copé con la cámara y saqué miles de fotos. De todas maneras, elegí algunas para no aburrirlos y para que tengan ganas de conocerlo desde adentro cuando visiten Villa La Angostura.

Mientras tanto, no se pierdan las fotos en Facebook


2 comentarios:

  1. ¡Qué fotaza! Me voy a ver las otras al Facebook :) (Y qué ganas de viajar me da cheeeeee jajajja)

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  2. ¡Qué honor que me lo digas vos, geniaaa! :) Gracias!!
    Y sii yo también quiero!!!!!

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© Oh Sole mío Maira Gall.