5 de agosto de 2016

Amor por lo hecho a mano


Al desayuno llegué un poquito tarde, en una de esas mañanas en que nada sale bien. Pero en Tienda de Costumbres, la energía cambió por completo por la buena onda de todas las que estaban rodeando la mesa. Sil Lippai, como buena anfitriona, me espero con un café exquisito y cosas riquísimas hechas por sus manos. Y justamente de eso se trató el encuentro, de usar nuestras manos, para animarnos a crear y sentir esa lindísima sensación de lo artesanal.  

Marce, de Mercado de Haciendo, nos enseñó a bordar (aunque en la mesa había algunas expertas). Fue tan lindo el encuentro y ese bordado compartido, que pasó de mano en mano, mientras charlábamos sin parar.

Pepita, Juli Bong, Vero Farías, Meena de Compañía Botánica (que fue acompañada) y Belu de Warmi Store (a quien me encantó conocer ese día), estaban ahí con su lindísima onda. Nos reímos, bordamos, sacamos fotos, compartimos miles de anécdotas y Sil nos contó el detrás de escena de esta divina tienda, al que muchos llaman “el local de colores”.

“Amo lo hecho a mano, creo que la calidez de un producto perfectamente imperfecto no se sustituye con nada”, dice Sil.

Así, nació su emprendimiento, en 2001, con productos hechos a mano por artesanos del norte de nuestro país (más de 120 de las provincias de Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán), que se inspiran en los divinos paisajes y colores de sus tierras, para crear objetos únicos.

Diseñan en telares y usan plantas para teñir, husos para hilar la lana y hachas para darle forma a las distintas maderas. Y Sil, como diseñadora de interiores, aporta su toque urbano, generando un resultado divino.  

“La experiencia de las visitas siempre es hermosa, nos esperan con mucha ansiedad, nos preparan empanadas, tortas fritas, y nunca falta el mate”, cuenta Sil. 

Y este vínculo se transmite en cada uno de los productos que se pueden conseguir en la tienda. Sil heredó eso de su papá, que fue pionero con La Bañera, un local de antigüedades que tenía en Don Torcuato en los 80: “Con mi hermana pasábamos horas ahí, entre reliquias y muebles antiguos, imaginando historias y encontrando tesoros que alguien había escondido en la pata de una cama o en la cola de un piano. Hoy, a la distancia, entiendo que las relaciones respetuosas eran la esencia de su negocio y yo, trato de replicarlo en el mío”.

Lindísima historia, ¿no?

En Tienda de Costumbres le agarré el gustito a bordar. Además, me copé sacando fotos a esos productos que cuentan historias.

Pasen por Facebook y me van a entender. 

¡Feliz viernes!



5 comentarios:

  1. Que lindo todo, dan ganas de ponerse a bordar!!!!

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    1. Sí, lindísimo todo. Descubrí que me encanta bordar!

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  2. Que lindo todo, dan ganas de ponerse a bordar!!!!

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  3. Que buen programa Sole!!!!! Y que lindo hacer cosas con las manos no? Beso y buena semana!!!

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    1. Si, programón! Y tal cual, nada más lindo que hacer cosas con las manos! Beso grande Ale y buena semana para vos también!!!

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© Oh Sole mío Maira Gall.