19 de julio de 2017

Dos mundos que se conectan

“La música nació primero”. A los cinco años, subió por primera vez a un escenario, en una peña, y cantó Estelita, de Leo Dan. El tiempo pasó y ese amor por la música se hizo cada vez más intenso. Pero, ella, sabía que en un futuro también quería ser arquitecta.

Y con el tiempo, supo unir esos dos amores y convertirlos en “instrumentos para hacer volar la imaginación y crear, canalizando la armonía y la sensibilidad”.

A Cinth la conocí, por supuesto, sobre un escenario. Y a los meses, escuché su voz en Casa FOA, cuando la Abadía de San Benito se convirtió en la sede más mágica de la muestra.

Y ahí estaba ella: rodeada de ese mundo de proyectos, planos y música, también. Porque empezó cantando en ese contexto y lo hizo un poco suyo.

“Es mi deseo en este momento de mi vida poder acompañar a esta fiesta de la decoración con mi música. El encuentro con Casa FOA fue muy mágico. Durante años, participé con mi negocio de equipamientos Santorini y, en esta oportunidad, me convocaron sin saber que era arquitecta”.

Y si bien, en las últimas ediciones, llenó de música ese ambiente, piensa que algún día podría participar de otro modo: “Me gustaría armar un espacio de la arquitecta cantautora, un ambiente para relajarse, tomar algo y escuchar música en vivo”.

Y qué bueno sería, ¿no? Porque el estilo de Cinth me encanta, su voz genera ambientes cálidos y relajados. Y como la buena música, aviva los sentidos y aporta, siempre, climas especiales.

Por eso, el año pasado la convoqué para las charlas Bootik Especial Casa FOA, ese espacio de encuentro tan lindo con los protagonistas de la muestra, donde charlamos, conocemos sus propuestas, recorremos los espacios intervenidos y escuchamos música en vivo, como el combo perfecto.

Y así, a cielo abierto, disfrutamos de su banda, para después conocer desde adentro esta expo que, año tras año, trae las novedades más frescas del mundo del diseño. 

Un mundo en donde Cinth también se siente cómoda.

“Desde que tengo dos profesiones, estoy más práctica y eficaz en los proyectos de arquitectura. A veces, es difícil poner el punto final al diseño y la música vino a poner orden en ese sentido. Y en varios aspectos de mi vida”.

Tanto me gusta su música que se convirtió en el mejor regalo para papá (uno de sus fans número uno) cuando cumplió años.

Y ahí estuvo ella: cantó, nos emocionó y delineó, una vez más, un lindo proyecto. Esta vez, más allá de la arquitectura y la música.

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